domingo, 7 de abril de 2019

Algunos apuntes sobre cómo elaborar trabajos académicos

Con frecuencia, los estudiantes universitarios nos trasladan a los profesores que nadie les ha explicado cómo se debe elaborar de forma correcta un trabajo académico. Algunas veces esto es verdad, lo cual no deja de resultar preocupante, y otras veces, simplemente, no se acuerdan o no prestaron atención a lo que les contaron en su momento. No pasa nada, somos humanos. Sea cual sea el caso, aquí vienen algunos pasos a seguir para poder hacer un trabajo académico (de asignatura, TFG, comunicación para Congreso, etc.) decente.

Primer paso: La elección del tema. Este debe responder algunos criterios básicos:
  • Que me guste/interese. 
  • Que tenga interés académico. 
  • Que sea tratable. 
  • Del que pueda obtener información. 
  • Que me dé tiempo a hacerlo.
Segundo paso: Consulta al tutor/a. Mediante un e-mail, un mensaje en el aula virtual, una tutoría presencial, en el aula o, incluso, en uno de los descansos entre clase y clase, te podrá responder tanto sobre si el tema es adecuado, como si está bien enfocado o si se puede mejorar la idea en algún sentido.

Tercer paso: Poner un título. El título no tiene por qué ser definitivo pero es orientativo ya que con él damos un enfoque determinado al tema y dirigimos el trabajo hacia el aspecto seleccionado, así ponemos un límite para evitar irnos por los cerros de Úbeda.

Cuarto paso: Realizar la pregunta de investigación. ¿A qué quiero responder con este trabajo? La pregunta puede ser de carácter:
  • Descriptivo: ¿Cómo es? 
  • Exploratorio: ¿Puede que sea? 
  • Explicativo: ¿Se relacionan dos o más variables?
Quinto. Definir el esquema básico del trabajo. Sabiendo que este tiene cuatro grandes apartados: 1) Introducción; 2) Marco Teórico; 3) Análisis; y 4) Conclusiones.

Una vez cumplidos estos cinco pasos, lo oportuno es ponerse manos a la obra. Para ello es bueno saber qué tiene que contener, como mínimo, cada uno de los principales apartados.

1. La Introducción. Debe ofrecer de forma muy concisa y lo más directamente posible:
  1. Explicación del tema elegido. 
  2. Resaltar la importancia del tema. 
  3. Relación con la disciplina. 
  4. Pregunta de investigación. 
    1. Qué nos preguntamos,
    2. ¿Qué aporta esta pregunta? 
  5. Hipótesis (respuesta a la pregunta). 
  6. Objetivos de la investigación. 
  7. Metodología. 
    1. Tipo de estudio: de caso, comparado… 
    2. Fuentes (primarias y/o secundarias).
2. El Marco Teórico. Explicación de los principales argumentos de la teoría o las teorías que hemos seleccionado para explicar el objeto de estudio, por ejemplo: Marxismo, Elección racional, Institucionalismo histórico-empírico, Conductismo, etc. Procederán de monografías, capítulos de libro y artículos académicos.

3. El Análisis. Tendrá tantos apartados como sean necesarios y servirá para analizar la información obtenida bajo la interpretación de nuestro marco teórico. Se debe:
  1. Ampliar la información y desarrollar el tema. 
  2. Responder a la pregunta de investigación. 
  3. Verificar la validez de la hipótesis.
4. Las Conclusiones. Comienzan con un resumen de los principales hallazgos y en ellas se debe comprobar si se han cumplido los objetivos inicialmente establecidos. En ellas también se puede realizar una cierta autocrítica a las limitaciones experimentadas. Y, finalmente, se pueden realizar reflexiones sobre el tema y sus perspectivas de futuro.

5. La Bibliografía. La primera norma en un trabajo académico es no incurrir en un plagio, para eso tiene que estar todo correctamente citado. Usamos un único estilo de citación durante todo el trabajo, normalmente APA en Ciencias Sociales. La bibliografía final debe estar correctamente ordenada, por orden alfabético. 

6. Anexos. A nuestro trabajo podemos adjuntar, al final, cosas tales como documentos o legislación que hemos analizado, gráficos que no han sido incluidos en el trabajo pero que deben tenerse en cuenta, imágenes, transcripciones de entrevistas realizadas, etc. Siempre de forma lógica y proporcionada. 

Estos son algunos consejos generales sobre los trabajos académicos. Después, hay investigaciones que, dadas sus características, necesitan desarrollarse de otro modo o tener diferentes apartados, por ejemplo, las que innovan metodológicamente. Por eso es necesario consultar siempre al tutor/a cuando tenemos dudas o nos encontramos bloqueados.

viernes, 29 de marzo de 2019

¿Puede causar problemas la democracia en los partidos?

Finalmente, la democracia intrapartidista no resulta gratuita y su desarrollo puede causar importantes problemas a los partidos políticos:
  • Altos costes en términos de tiempo, dinero y esfuerzo. 
  • Mayores incentivos para la personificación de la política o el populismo
  • Votación sin deliberación (plebiscitarismo). 
  • Hiperliderazgos sin control de la militancia. 
  • Aparición de facciones y corrientes críticas que produzcan guerras internas y situaciones de bloqueo. 
  • Mayor facilidad para la aparición de outsiders políticos que deterioren y/o desdibujen la identidad de los partidos.
  • Mala imagen si se producen disputas y una consecuente pérdida de votantes (espectacularización de los conflictos).
Hasta aquí las reflexiones sobre la democracia interna en los partidos, por el momento.

¿Cómo medir la democracia interna en los partidos?

Si en la entrada anterior nos preguntábamos cómo pueden ser los partidos más democráticos, ahora nos interesará aclarar cómo observar si la democracia interna se da poco o mucho. Algunos de los indicadores más frecuentes y de mayor utilidad para valorar la democracia intrapartidista son: 
  1. Descentralización del poder. Dispersión del poder en términos territoriales y de competencias. Independencia de los órganos. 
  2. Nivel de Inclusividad en la toma de decisiones, tanto en términos de cantidad como de variedad de grupos. 
  3. Nivel de Competitividad en los procesos internos entre opciones contrapuestas. 
  4. Frecuencia de las votaciones y consultas. Es decir, cuánta democracia directa hay en el partido. 
  5. Grado de Renovación de los cargos. Si hay posibilidades de relevo social y/o generacional o perpetuidad en los sillones. 
  6. Capacidad de Revocación de los cargos por parte de la militancia (mecanismos de censura).
  7. Participación de las bases en la financiación. Si la financiación corre toda a cargo de la élite del partido y apoyos externos, menor control sobre el partido tendrán los militantes.
Las principales fuentes para situar estándares en estos indicadores pueden ser datos oficiales, evaluaciones de expertos, entrevistas que reflejen testimonios de primera mano o las opiniones recogidas mediante encuestas representativas de los militantes o de la ciudadanía en su conjunto.